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Creer que el resultado de tu vida es gracias a la suerte, es no solo quitarte responsabilidad, sino absolutamente todo el mérito, el esfuerzo, los desvelos, las partidas de madre, lagrimas, el insomnio, las chingas, el maldito estrés y el gran precio que pagas para ser y tener todo lo que tanto has soñado. La gente más exitosa que yo conozco ni viene de familias ricas, ni tienen un súper I.Q. ni el mejor doctorado, ni mucho menos suerte. Son personas que se han partido la madre para llegar a donde están el día de hoy, y han estado dispuestas a pagar el precio en cada paso del camino, teniendo la inteligencia para reconocer oportunidades – grandes y chiquititas.

Dejen de esperar unos años, a estar más flacos, más ricos, más bonitos, más buenos, más preparados, más estudiados, a tener más valor o a ser mejores. Just do it! Aguántense, agárrense, déjense de chingaderas, diseñen su plan y… ¡HÁGANLO! De todos modos muchos te van a decir; “ayyy es neta que quieres eso” “¿y te va alcanzar…?”… que les valga lo que les digan, la tía, la niña, la vecina, la abuela… y tal vez te digan que eres bien pinche raro, y si, pero es tu plan.

Tengo una máxima que siempre me mentalizo sobre mi significado de la “suerte”: es la habilidad para ver las oportunidades y saber cuándo si y cuando no. Es la capacidad para explotar nuestros talentos, para monetizar nuestra pasión, y así aprovechar lo que sea que nos presenta la vida, siendo más hábiles, mas creativos y no solo “suertudos”.

Ser hábil es dejar de llorar por todo lo que no tienes, lo que no eres, lo que no vas a ser y lo que no has conseguido, es ponerte a chambear duro en lo que tienes que hacer para que todo eso suceda. Ser hábil es darte cuenta a tiempo que tienes, que eres, con qué cuentas y diseñar el plan más chingon para construirte y si es posible reconstruirte. Ser hábil es ser consiente de tus debilidades, de tus carencias y de la pata que cojeas, para convertirte en tu mejor versión. También, es entender que solo si te pules, creces, si eres sincero con tu alrededor, te observas, mejoras, cambias, compartes, y tienes fe, los sueños se cumplen.

Pero si te avientas como gorda en tobogán, sin una idea clara de lo que realmente eres, queriendo hacer todo y a la vez nada, nunca vas a ser ni mejor persona ni mejor madre ni mejor novi@ ni mejor emprendedor, ni mejor nada, y “ora sí que” the show must go on, y el que no cambia y no crece, lo cambian.

diegoo

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