dreams-soar_press-releases

Los sueños siempre nos han llamado la atención, porque aceptamos que, desde el punto de vista psicológico, son la manera en la que el inconsciente aborda temas complicados o anhelos del día a día, pero la realidad es que soñamos porque estamos vivos y tenemos cerebro.

El experto en sueño David Kuhlmann ha dicho que “el equipo de estudio ha rebasado ligeramente algunos límites a la hora de establecer sus conclusiones.”

Soñar, no es la cura para todos los problemas emocionales, como ha apuntado Kuhlmann, director médico de medicina del sueño del Bothwell Regional Health Center en Sedalia, Missouri.

Pero, ¿cuánto soñamos?

Pasamos una tercera parte de nuestra vida durmiendo. Sin embargo, solo soñamos por ráfagas de pocos minutos. Si calculamos un promedio, a lo largo de nuestra vida soñamos seis años enteros.

Durante este proceso, el cerebro se activa casi en su totalidad necesitando para ello que el flujo de sangre en el mismo sea el doble que el necesario durante el estado de vigilia. Sólo una parte del cerebro deja de funcionar mientras dormimos: el centro lógico

Es por esta razón por la que los sueños adquieren muchas veces matices de irrealidad. Además, para no exteriorizar nuestros sueños, el cerebro envía señales a la médula espinal paralizando así nuestros miembros de manera temporal.

Investigaciones recientes afirman que los sueños son resultado de un proceso simultáneo de varias zonas cerebrales, donde las partes más antiguas activan las más evolucionadas, que hacen que entres en algunas de sus fases:

  1. Somnolencia 
  2. Sueño superficial 
  3. Sueño medianamente profundo 
  4. Sueño profundo o REM (de Rapid Eye Movement, bautizada así por el temblor de pupilas mientras los párpados están cerrados). Aquí es donde hay más sueños que en el resto de las fases. El ritmo del corazón y la respiración se aceleran, es imposible controlar la temperatura y el cerebro está al cien, mientras el cuerpo se encuentra paralizado por un aminoácido llamado glicina, encargado de cuidar que una persona que vuela en el sueño no se aviente por la ventana en la realidad.

Durante el sueño, las estructuras cerebrales encargadas de las emociones, o sea, la corteza orbitofrontal, el giro del cíngulo y el núcleo de la amígdala, se encuentran más activas que cuando estamos despiertos, eso explica la felicidad exaltada o el pánico que puedes llegar a sentir durante una pesadilla.

Si lo piensas, casi todos suceden en desorden y eso se debe a que las partes del cerebro encargadas del análisis racional se encuentran apagadas. Además, el hipocampo, donde se almacenan los recuerdos, desactiva su sistema de recuperación de datos, ocasionando que todo se acomode donde le da la gana y que las ideas puedan ir, venir, regresar, subir y bajar sin nada que las limite (por eso le pones la cara de tu novio al repartidor de pizza, por eso tu perro puede bailar la macarena y tu suegra puede ladrar).

diegoo

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s