Repetir la historia de nuestros padres, es algo que sucede de manera inconsciente. ¿Cómo saber que sigo el destino de mis padres? ¿Y cómo dejar de hacerlo?

La relación que tienes con tu papá —sin importar si eres hombre, mujer, tus papás están separados o si tienes siete hermanos— te marca para siempre e influye en todas las relaciones que vas a tener tú en tu vida, incluyendo con tus hijos o la decisión de no tenerlos. Te ayudamos a que descubras el tipo de padre que tienes y como lidiar con todos los estragos de esa relación.

La figura paterna forma parte del equilibrio natural y biológico que tenemos. Así como una madre gesta y da vida, el padre gesta en gran medida la personalidad de sus hijos, porque hay un equilibrio entre masculino y femenino.

EL PAPÁ A TRAVÉS DE LOS AÑOS

0 a 9 – papá protector (no sobreprotector)

El protector está ahí, responde por su hijo, está atento, le enseña. Debe ser protector para que el niño o la niña tenga una atmósfera segura en la que pueda crecer su independencia, la cual va a buscar de manera natural. Si el padre no la obstaculiza, los niños tienden a la independencia, quieren subirse, bajarse, hacer todo solos. Eso lo arruinamos si los sobreprotegemos o castigamos sus intentos.

10 a 12 años (pubertad o transición a la adolescencia) – papá cómplice

Aquí siguen en una edad en la que les gusta hacer cosas con su papá. Ojo, no es lo mismo que ser alcahuete y cubrir lo que no se debe. El papá cómplice es el que se divierte con sus hijos, les enseña a andar en bici, se van al cine a disfrutar. Es parte de un “ve y hazlo, atrévete, yo aquí estoy”.

13 18 años – papá realista

Sabes que es cuando inicia la vida sexual de tu hijo, es cuando va a fumar, va a beber y va a probar de todo. Si no lo hace aquí lo va a hacer a los 21. Aquí es cuando más le deben hacer preguntas; el lema es, “dime la verdad, para que te pueda ayudar. Te amo y no dejaré de amarte hagas lo que hagas. Pero eso no significa que te voy a permitir hacer lo que sea. 

Frases que no hay que decirle a los hijos

Cuando los niños están creciendo empiezan a crear su identidad a partir de las voces que oyen.

“Cuando yo tenía tu edad…” Esta frase representa una competencia directa entre padres e hijos. Los chicos a los que se les repite mucho esta oración suelen tratar de demostrar a la familia lo buenos que son

“No haces nada bien” esa es la peor frase porque hace que los niños se desmotiven y crean que los errores no se pueden solucionar.

“Ya no te quiero porque te portas mal” Es una frase peligrosa porque condiciona el amor de los padres al comportamiento de los hijos. 

“Eres igual a tu mamá (o a tu papá)” Esta frase de entrada ya muestra que la relación entre sus padres no es adecuada ni madura.

“Si no te portas bien, te lleva el coco” Con esta frase el padre busca asustar al niño y de esta manera lo obliga a tener una conducta determinada. 

“Ya verás cuando lleguemos a la casa” Esta frase produce ansiedad, terror y vergüenza en los pequeños porque mientras llegan a la casa van a estar pensando en el castigo. Posiblemente este niño tendrá problemas de autoridad e intentará complacer a otros para evitar algo negativo.

“No quiero verte ahora” Es parecido a decirle “desaparece” o “no deberías existir”. Un niño podría interpretar que no merece un lugar en la tierra y que puede ser rechazado por los demás. 

“Deberías ser como tu hermano”

“Deja de hacer preguntas tontas”

“Si no te comes todo, vas a ser débil y tonto”

 

¿Cómo te afecta repetir la historia de tus padres?

De nuestros padres tomamos lo más importante: La Vida. Tal y cuál no la dieron. Y a nosotros, nos afecta todo lo que nos han dado. Principalmente su sistema de creencias, pensamientos y actitudes ante la vida. A continuación te expongo algunos de los indicadores que te ayudarán a cómo saber que estás siguiendo el destino de tus padres:

  • Falta de energía
  • Se te dificulta seguir tus sueños
  • Sigues en su misma historia de sufrimiento
  • Tienes sus mismos síntomas físicos y enfermedades
  • Se te dificulta tener una relación de pareja
  • Sientes que no estás viviendo tu propia vida
  • Te sientes deprimido

Ir en contra de tus padres, la idea equivocada…

El miedo a repetir el mismo patrón que tus propios padres es un primer paso hacia la conciencia, pero no resuelve el problema en absoluto.

Hacer las paces con tus padres

Si en general no es posible perdonarlo todo, es sin embargo saludable aprender a hacer las paces con los padres, de lo contrario las heridas se reactivarán constantemente y generarán así dolor, ira y frustración.

¿Te resistes a seguir el destino de tus padres?

La mayoría de las veces te resistes a repetir el destino de tus padres. Y te rebelas a él. Reclamando tu propia vida y prometiéndome a ti mismo: «Que nunca serás como ellos». Esto no sirve de mucho.

La idea es mantener un justo equilibrio. Y aceptar el destino de tus progenitores, con respeto y agradecimiento. Pero, teniendo la fuerza necesaria de asentir a tu propio destino. Porque, mientras más rechaces ser como ellos. Más encadenado a su destino te encontrarás.

¿Cómo dejar de seguir el destino de mis padres?

Honrarles como los grandes

Reconocer que nos han dado la vida. Y que eso jamás se lo podemos devolver, por más esfuerzo que realicemos. Puedes preguntarles cuáles han sido sus sueños, para ver si los estás cumpliendo tú por ellos.

Dedicarles nuestros éxitos

El poder saber que cada éxito que logras es gracias a ellos. Eso es honrarles y agradecer la vida que te han dado.

Soltar la necesidad de compensar

Reconociendo que la única manera de compensar su esfuerzo es con tu felicidad y tu éxito.

Acordar su cuidado y atención

Si bien es cierto, todo hijo puede apoyar a sus padres en su proceso de envejecimiento. Sin renunciar a los propios sueños por tener que cuidar de sus progenitores. Se pueden llegar acuerdos con terceros o de algún otro familiar, para su cuidado y atención. En edades avanzadas o enfermedades.

COMO PAPÁ QUE TENGO QUE HACER

1. Invítelos a pensar en su futuro. 
Hágale preguntas como: ¿a dónde te ves cuando seas grande? ¿qué sueños te gustaría cumplir? Recuerde, el éxito en el cumplimiento de los sueños es alcanzar aquello para lo cual yo he sido apartado y he sido elegido. 

2. Desarrolle en ellos curiosidad espiritual

3. Pase tiempo conociéndolos

4. Sea un ejemplo de realización

5. No les imponga sus propios sueños 

6. Ayude a su hijo a aceptarse a sí mismo

7. Enséñeles que con esfuerzo y disciplina es posible alcanzar las metas

TEST RAPIDO

¿Quieres saber si sigues arrastrando el cordón umbilical?

Existen conductas claras que revelan si sigues siendo la sombra de papá

  1. Te produce ansiedad tomar una decisión de pareja sin consultarla con tus padres.
  2. Cuando tienes un problema amoroso lo consultas con ellos. 
  3. Reaccionas mal cuando tus papás te hacen alguna observación, comentario o reclamo.
  4. Temes que tus padres enfurezcan cuando tomas una decisión que quizá no sea de su agrado.
  5. No te sientes tranquilo cuando no le cuentas a tu papá/ mamá un proyecto de vida porque necesitas privacidad para lograrlo.
  6. En las conversaciones con tu pareja permanentemente sale a colación lo que pensaría, haría o diría tu mamá/papá.
  7. Si te alejas de ellos por un tiempo considerable, experimentas una sensación de desprotección, aunque tu pareja esté contigo.
  8. Te da culpa realizar alguna actividad que le guste a tus padres y no invitarlos.
  9. Falseas información porque te da miedo que te juzguen por las decisiones que tomas.
  10. Si tienes que tomar una postura entre tu pareja y tus papás, prefieres callar o “hacerte de la vista gorda”.
  11. Si tus papás le dan una orden a tus hijos o a personas a tu cargo que contradice la de tu pareja, no los confrontas.
  12. Priorizas las necesidades económicas, físicas o temporales de tus padres en vez de las tuyas o las de tu pareja. 

¿Cuántas veces contestaste que sí?

1-3 ¡Felicidades! Cortaste el cordón hace tiempo, por eso tienes relaciones de pareja, una vida diferente y probablemente rompiste la mayoría de los patrones de tus padres.

4-6 Ahí la llevas. Estás en el camino correcto para encontrar tu autonomía. El tiempo y la conciencia te la darán.

7-9 ¡Híjole! Sigues amarrado emocionalmente a tus padres y eso puede estar desgastando.

10-12 ¡ve corriendo en chinga al terapeuta!

ALGO QUE QUIERO COMPARTIRTE…

El miedo a decepcionar es un miedo con truco, porque aparentemente no se ve, pero hace muuuucho daño. Tengo una pregunta para todos ustedes, ¿Lo que haces hoy en día es para agradar a tus padres solo por que necesitas de su aprobación para sentirte “feliz”?

La necesidad de complacer es la peor manera de intentar ser feliz. Cuando pones los deseos de tus padres o de cualquier persona, constantemente por delante de los tuyos, te acabas quemando. Hay una cierta edad en la que uno ya no debe buscar el “bravo hijo tu puedes”.

Hay una cierta edad en la que uno debe cambiar el patrón y las formas de comportamiento que se nos dijo que eran las correctas, aunque seas visto como el enemigo, hay cierta edad en la que es mejor venir de un hogar roto que vivir en uno, y hay un momento en que nos debe caer el 20 que tenemos lo que se requiere para manejar lo que sea que nos presente la vida, solo hay que perder el miedo a soltar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s